Mamá Georgina
(a partir de imagen publicada en redes sociales)
Voces Cimarronas es un tributo a las mujeres negras cubanas que han sido baluartes de luchas desde lo intelectual y lo cívico, y cuyo legado nos inspira a seguir luchando por un mundo más justo y equitativo. Tal es el caso de mamá Georgina Herrera, quien con su poesía nos lavó las lágrimas, nos hizo fuertes desde la raíz, derrumbó muros, nos regaló camino y amuleto:
“Cuando yo te mencione
o siempre que seas nombrada en mi presencia
será para elogiarte.
Yo te cuido.
Junto a ti permanezco, como al pie
del más grande árbol…”
(África 20)
LA POBREZA ANCESTRAL
Pobrecitos que éramos en casa.
Tanto
que nunca hubo para retratos;
los rostros y sucesos familiares
se perpetuaron en conversaciones.
“Familia… Hogar”
Madre y padre, vivos los dos,
tan viejecitos, pero
raíz al fin.
Mi esposo y yo, el tronco fuerte
del árbol del amor;
los hijos y los nietos
floreciendo, multiplicados.
En fin, la dicha verdadera,
nada costosa. Bastaba
cumplir el mandamiento:
Creced y multiplicaos.
Fue el tiempo de soñar.
¿Y el de lo cierto?
Centroamérica, Europa, el otro
mundo…
Cada cual, a veces hasta sin despedirse
cogió su rumbo.
Soy
la sobreviviente,
la que está aquí,
la fuerte.
Solitaria.
SOBRE EL POETA, EL AMOR, LA POESÍA
Los poetas
hacemos democracia con la intimidad.
Quitamos falsos techos,
abrimos las ventanas,
descorremos
cerrojos fabulosos…
Surge así el poema,
nuestro modo
de hacer saber hasta qué punto hicimos grandes
a momentos, a seres tan pequeños.